31.8.18

Fariña, devorado

Me puse con Fariña, de Nacho Carretero, y lo terminé a toda velocidad. Recuerdo perfectamente las historias de la Operación Nécora porque justo por aquella época empecé a comprar el periódico.

El libro parece un apéndice, en lo bueno y en lo malo, del Cero cero cero de Saviano: más local, porque se centra en Galicia, pero igual de estremecedor: las relaciones con los políticos, las querellas entre los narcos... El tráfico de drogas como elemento que vampiriza toda la economía de una zona, tal y como está pasando ahora en el Campo de Gibraltar. Es muy difícil luchar contra el dinero que mueve la droga porque los funcionarios no son héroes. Pero que se pueda escribir un libro así, demuestra que no está todo perdido...

Me pongo con la serie, ahora que está en Netflix...

30.8.18

Los señoritos no quieren ruidos

Observo perplejo el tratamiento que la prensa local da a las protestas que los domingueros que acuden al pueblo en agosto y los fines de semana han montado contra las granjas de cerdos en varias provincias españolas. Solo se ofrece la visión de los catastrofistas, una visión apocalíptica en la que se entrecruzan medias verdades con falsedades absolutas: en España, desde el año 2000, están prohibidas las macrogranjas, así que señores periodistas, dejen llamarle a todo macrogranjas, por favor. Y el destino de los purines de los cerdos es economía circular de libro. Pero de libro. 
No habrá futuro en la España rural sin empleo. Y una granja es un empleo tan digno como cualquier otro, excepto para los señoritos de la izquierda reaccionaria, siempre tan opuesta al progreso...


29.8.18

Josep Fontana

Murió Josep Fontana: estalinista y supremacista. La deriva intelectual de sus últimos años fue preocupante, incluso para un tipo de su perfil. El pensamiento (¿?) que vomitó en la entrevista que le hicieron en 2014 en El Periódico es patético hasta más no poder. Léasela entera, desocupado lector, porque no tiene desperdicio. Nos acusó, a los que no éramos catalanes y no pensábamos como él de "estar educados para no entender". Algo parecido a lo que debían de pensar los nazis de los judíos...

27.8.18

Una Urraca entre las hienas

Rematé Entre hienas, la historia, parcial, de Pedro Urraca Rendueles, un oscuro funcionario franquista que jugó un papel importante en la persecución de los republicanos españoles refugiados en Francia al fina de la guerra civil. La obra, escrita por su nieta y editada por Funambulista, trata de ser un ajuste de cuentas hacia un abuelo arisco y frío. En realidad, el personaje de Urraca no sale mal parado (refugiado en el Madrid de las sacas republicanas, a él le iban a contar de qué iba una guerra civil), y la imagen que queda es la de un funcionatrio trepa, como tantos otros, que trata de ganarse el pan haciendo méritos con los patrones, de ahí el celo que puso en la detención de Moulin. De hecho salen mucho peor otros personajes, como su suegra, por ejemplo, siempre pendiente de cuánto puede sacar de la miseria ajena. Buena literatura para seguir de cerca los primeros pasos de la política exterior de la dictadura franquista. 

22.8.18

¿Habíamos hablado de esto?

Doctrina, y datos, contra jeremiacos. España es uno de los mejores países del planeta no solo paran acer mujer, sino también para nacer pobre. En poco tiempo se alcanzan los ingresos medios, antes incluso que en Francia, Suiza, Alemania o Austria. Qué cosas, jeremiacos.

21.8.18

Rajoy, en doble capítulo

Magnífica la revisión de la figura del presidente Rajoy que ha realizado el maestro Arcadi Espada durante un par de semanas en El Mundo: leo el Marca porque es el único periódico que trae datos... 

Qué grande...





14.8.18

Polémicas sobre la Mountain...

A propósito de la elegía rural de Hillbilly, las memorias de JD Vance sobre la América de la clase obrera blanca que ha perdido ya la esperanza. Un tema que en España ha pasado desapercibido, es del Dew Mouth, y la bebida Mountain Dew, que se puede adquierir casi en cualquier lugar de España. no se lo pierda, lector. 



13.8.18

Monzón, o tirar un moneda al aire y elegir luego la patria.

Me puse en el tren con un breve ensayo en forma de artículo académico que Fernando Martínez Rueda publicó en la REP sobre Telesforo Monzón (el de se lo puso él), uno de los líderes históricos del nacionalismo vasco. Su vida personal es muy interesante y demuestra, aunque mi extranjero profesional me lo discuta a cada paso, que la procedencia (rural) de las élites nacionalistas explica bien el carácter premoderno de estas ideologías. Monzón, y sigo lo que escribe Martínez Rueda, provenía de una familia de notables (jauntxos) rurales, en este caso de Vergara, en la Guipúzcoa interior, y nació cuando ese mundo se encontraba en descomposición, por el desarrollo de la industrialización y la desmantelación progresiva del mundo foral. Con estos antecedentes, no es raro que Monzón acabara siendo presa de la melancolía más brutal. En su infancia, su madre (sevillana y de familia guatemalteca, por cierto) siempre se quejó de la falta de deferencia de los vecinos, mientras les hablaba con nostalgia de aquel mundo en el que las cosas eran de otra manera, mensajes que también debieron de transmitirles sus formadores, todos ellos de intachable y rancio pedigrí carlista.
Como muchas familias vascas, los Monzón emigrarón a Madrid y de hecho una de sus hermanas se hace monja e ingresa en un convento de Ávila, y hay un momento en el que Monzón asume que tiene que decidir qué es: si nacionalista vasco o nacionalista español. Es interesante su confesión, porque denota que su arcaica visión del mundo entroncaba tanto con el imaginario de Sabino Arana como con el de los integrista españoles. Al igual que Sabino, también él tiene una revelación que contar, en este caso en un junio lleno de niebla con una joven pastora y un rebaño de ovejas. Así como lo oyen. 
Desde aquel momento, Monzón, convencido ya de ser vasco de verdad, de los pata negra, se dedica a recuperar un eusquera que tenía olvidado y se lanza a evangelizar la Guipúzcoa profunda. Un país rural que según él conserva las auténticas esencias de la patria, frente a la degeneración del mundo urbano, laico e izquierdista. Elegido concejal nacionalista en Vergara en 1931, presidirá el partido en la provincia durante la República. Está en él, como en el racista de Arana, la idea de que la patria es una religión y por eso no puede limitarse a un partido (esa idea de que hacer oposición al partido en el fondo es ser extranjero).
Con los años, el carcamal de Monzón transformó sus recuerdos de la guerra, y la convirtió también en una lucha religiosa: ángeles contra demonios, mitificando la resistencia de los gudaris frente al satánico invasor. 

PS; no se pierdan lo que contó en El País en marzo de 1980 este viejo que ya chocheaba. La fecha no es baladí: 1980 fue el año con más personas asesinadas por ETA. Decía este mierda: "No estoy conforme con la política que desde hace años está haciendo el PNV, creyendo que estos chicos de ETA eran adversarios. Yo considero que son hijos y descendientes de los gudaris de 1936. Nos une el amor a nuestro pueblo y el deseo de verlo libre. Por eso soy de Herri Batasuna." 

Hablando de amor mientras ETA mataba cada dos días...

12.8.18

Corolario de la impaciencia (y III)

Nos recuerda el autor que es Herder el primero que a la crítica de la situación presente opone una “insuperable indeterminación política”.  Esa indeterminación ha sido fundamental para cualquier nacionalismo, su carga de emotividad hace que sea más una reacción sentimental que un juicio racional.  

Y es que, concluye Luis Gonzalo su breve y delicioso ensayo sobre Herder que "el nacionalismo se configura como una utopía sentimental que, por encima del escrutinio racional de las cosas del hombre, toca un aspecto esencial del corazón humano. Sus carencias intelectuales constituyen el reverso de sus éxitos políticos. Éxitos reveladores de que, en el campo de la política, el corazón tiene razones que la razón no entiende".

Esto va de emociones. Desgraciadamente...

11.8.18

Unos mierdas homenajeando a un mierda

Pedro (Kepa) Del Hoyo fue un criminal. Con un historial repugnante. Ejerció de chivato, los cobardes en la cadena de la muerte, en la cruel ejecución de Modesto Rico en febrero del 97. Más o menos lo mismo que hizo pocos después en el tremendo asesinato de Daniel Villar, quemado vivo y que dejó dos niños huérfanos. 
Ahora, los mierdas de Batasuna lo homenajean en silencio. Unos mierdas homenajeando a un mierda. Poco más que decir, ese es el resumen...

10.8.18

Impacientes (II)

El viaje de la impaciencia, decíamos ayer. Nos recuerda el autor que Herde decía aquello de que "Queremos estudiar la mitología de los antiguos para poder llegar a ser inventores nosotros mismos". En la línea de inventar pasiones solo para ejecirtarnos. 

Y, sin embargo... no es un mundo contra ilustración, sino más bien, un bastardo de la razón. 

"El nacionalismo, visto desde Herder, ... sería, por sorprende que suene, un bastardo de la Ilustración, una consecuencia ideológica del carácter ambiguo y proteico de su conciencia histórica. Lo que significa que el nacionalismo no surge contra la Ilustración, sino como otra Ilustraición alternativa a la oficial que divisa sus perfiles constitutivos en un horizonte postracionalista y postabsolutista, vitalicia, igualitarista y populista" 

9.8.18

Senderos VIII - de roble

Un último momento de interés en Los senderos del mar. Señala la autora que muchos pueblos antiguos, es decir, en el tránsito al menos entre la estadía de cazadores-recolectores a  sedentarios, consideraban sagrado algún tipo de árbol. No es extraño, por eso, que en la antigua Grecia los arboles se vincularen con los dioses: el laurel con Apolo y el roble, hasta mi entrañable carballo, con Zeus. 

El ser humano siempre has sentido veneración por el roble Ya en la antigüedad fue considerado sagrado por griegos, romanos y celtas: así, el muérdago que crecía en el roble se consideraba el espíritu del árbol. hay que tener en cuenta, además, que el roble además es un ser social que le gusta vivir en comunidad

Con el correr de los tiempos la madera de los templos fue sustituida por el mármol y el recintos sagrados arrodeo con un peristilo o serie de columnas que formaban un pórtico alrededor del santuario. Por eso las columnas son el remedo del antiguo bosque sagrado, el recuerdo de la evocación de los arboles.

Tampoco hemos cambiado tanto. Y nos recuerda Thoreau, señala la autora, que no hay que ir a lugares remotos, que lo más próximo puede ser extraordinario.



8.8.18

Viajeros impacientes (I)

Hay libros que no son brillantes, pero son necesarios. Me puse unos días con El viaje de la impaciencia, de Luis Gonzalo Diez, recomendado por John the Minor. Un ensayo sobre los orígenes de esa ideología misteriosa que es el nacionalismo a través de las lecturas y obra de Johann G. Herder. Es necesario, digo, porque ya muy pocos fuera de los especialistas han leído a Herder y, sin embargo, sus ideas (sobre la cultura, por ejemplo) fueron semilla de ideas que siguen hoy presentes en el debate público. 
De Herder viene, por ejemplo, ese ocultamiento que el nacionalismo hace de la política y que convierte, así, a los disidentes en extranjeros, porque no se ataca una idea, se ataca al país, como siempre recuerda el maestro Espada. Señala el autor que: 

"La panacea cultura herderiana condensada en su utopía antipolítica ofreció el nacionalismo posterior la posibilidad de ocultar su carácter políticamente depredador presentándose como una apología de lo popular ajena a la lógica del poder. No debe obviarse el hecho de que el origen antiestatalista del nacionalismo, en lo que tiene de utopía emancipadora, terminase siendo aprovechado por un nacionalismo convertido ya en política de dominación como instrumento propagandístico que le evitaba rendir cuentas del poder sin límites alentaba"

Herder fue otro melancólico. Insoboranble. Por eso imaginó siempre una pasado que nunca existió pero al que todos queremos volver. Sostiene Luis Gonzalo Díez que:

[ese mundo moderno] El mundo gobernado por Reyes y nobles le resultaba insoportable a Herder, pese a que toda su vida estuvo al servicio de unos poderes que odiaba. Su reacción emocional contra ello se canaliza en una obra donde se ensalza un mundo opuesto precedido por la diversidad y hermandad culturales entre las naciones. Un mundo ajeno a la lógica de poder, sin desigualdad ni opresión, que reposa en las actividades, creencias y prácticas, en la cooperación espontánea, de los hombres comunes. Éstos son los hombres cuyos oficios y circunstancias inspiran el rico caudal popular de las poesías y canciones antiguas, del folklore universal.

7.8.18

El de la Ucedé del XIX

Rematé la biografía del general Leopoldo O´Donnell, una de las figuras centrales de la vida política española del XIX. Como nos contó hace años Luis Arranz en la facultad, la vida política española en gran parte de aquella centuria -qué sensación esa de no poder decir ya el siglo pasado- se articulaba a través de tres ejes: Corona, partidos y militares. Cuando dos de ellas se aliaban, el tercero podía darse por perdido. 
La obra, escrita por el profesor Antonio Manuel Moral y editada por FAES, se lee bien, aunque se posiciona con claridad a favor del biografiado.  
Interesante personaje O´Donnell, nacido en Canarias en 1809, su perfil biográfico es raro: su familia era realista, y acabaría siendo carlista, y no tuvo hijos ni descendencia directa. Veraneaba con su mujer en una quinta en Somosaguas y vivía en una modesta casa de la calle Barquillo. Al morir Fernando VII  se hizo cristino más por lealtad al rey muerto que por convicción, un poco como le debió de pasar a varios generales en 1975 cuando se posicionaron a favor del rey Juan Carlos. Esto le debió de costar un desgarro interior importante ante el desarrollo posterior de los acontecimientos: en 1836 vio por ejemplo morir a su hermano que combatía en el bando opuesto.  
Su figura es interesante porque el autor plantea que los moderados buscaban integrar a los carlistas, no imponer la victoria. Estuvo en Cuba y su presencia allí marcó muchas de sus actuaciones, por ejemplo en Santo Domingo o en Valapariso:,defender la perla de las Antillas exigía mostrarse fuerte ante los vecinos.  
Se alineó muchas veces en política con los del prejucio puritano, el ala centrista e integradora de las moderados.
La lectura de su vida, un viaje por el XIX española, nos muestra que algunas cosas son antiguas como el hombre. En septiembre de 1853 llegó al poder el moderado Luis José Sartorius, conde de san luis, tan corrupto que la moralidad se convirtió en lo que hoy es la ética y no se caída de la boca de nadie. 
De O´Donnell la idea de organizar los primeros viajes regios, como instrumento de propaganda política, en mayo de 1858 al levante, por ejemplo, luego al norte. Con una reina recibida con entusiasmo, por cierto, en toda España.
Falleció en Francia en noviembre del 67 de tifus, pocos meses antes de que partidos y ejército se aliaran para echar a la reina de España, mientras la de los tristes destinos pasaba sus vacaciones en Lequeito. El general se había ido a Biarrtiz en el verano de 1866, después de que la Reina lo cambiara -por última vez- por Narváez. 
Nunca volvió a España.

Interesante, para echar el verano en la plaha

6.8.18

Senderos (Sanabreses) VII

Dice de manera literal la autora que "con el correr de los tiempos, la madera de los templos fue sustituida por el mármol y el recinto sagrado o cella fue rodeado por un peristilo o serie de columnas qué formaban un pórtico alrededor del santuario. Estas columnas son el remedo del antiguo bosque sagrado, el recuerdo la evocación de los arboles que rodeaban los templos en los que se acogía y adoraba a la divinidad"

Y yo les presento (foto tomada de Rincones Ibéricos) el Santuario de Nuestra Señora de la Alcobilla, en medio de la zona más mágica de un país mágico:


4.8.18

2.8.18

Senderos (VI) y la bobada del país no romanizada

Señala Belmonte en el libro sobre los senderos del mar que los romanos crearon varias localidades en el territorio que hoy conocemos como País Vasco, ese que el mito nacional-carlista considera no contaminado por la peste latina: ahí están al menos Forua, Portuondo, Lequeito, Bermeo, Plencia, Bilbao e Irun, todo ello dentro de la Vía maris que comunicaba el fin de la tierra con Burdeos a través de la navegación de cabotaje. 

Para no haber sido nunca romanizados y para hablar una lengua que viene de Túbal, no está nada mal, eh?

Paranoias en colores: ni en eusquera existía el verde ni en griego antiguo el azul... qué cosas. 

1.8.18

Historia universal de la migración

Rematé Hillbilly, la memoria sobre su comunidad escrita en primera persona por JD VAnce, un miembro de la white trash norteamericana que logró salir adelante. Un libro fascinante, y también otra sorpresa de la temporada. Qué de cosas leemos sin tener ni idea de nada.  Al final pensamos que los votantes de Trump son extraterrestres, o tarados, y cuando aterrizas en sus comunidades entienden sus miedos (La clase trabajadora blanca es el grupo étnico social más temeroso respecto del futuro en los EEUU, por encima de los negros o de los hispanos) y sus miserias. Vance forma parte de esa subcultura de paletos pero él, gracias a su mamaw, logró salir adelante, y ha reunido fuerzas para contar su vida y que los demás podamos entender el relato que articula a su comunidad. No se lo pierda, desocupado lector...