3.2.17

La capital

Devoro un Palacio para el Rey, libró que hojeé, fotocopiado, en los noventa en la facultad. Ahora lo acaba de reeditar Taurus en una edición fantástica para poder disfrutar del texto. El libro es un regalo para los sentidos que nos lleva hasta la corte del Rey Planeta y hasta las lógicas de la Monarquía Hispánica de los años veinte y treinta del siglo XVII, quizá el último momento de esplendor de las armas del Rey Católico. Hay muchos elementos de interés en el libro, aunque no sé si podré comentarlos aquí todos. Por ejemplo, la capitalidad. La tesis de los autores es que Felipe II se la trajo a Madrid porque el núcleo de herejes detectados en Valladolid en torno a 1559 contaminó a sus ojos la ciudad como para ser capital de la Monarquía. Toledo era otra opción, pero era una ciudad con demasiada humedad para la salud de la Reina. Finalmente, señalan los autores, Madrid tenía una ventaja para un rey tan cartesiano como el Prudente: su equidistancia entre los puertos del norte y Sevilla...