30.9.14

Los estrategas en democracia

La visión que Ignatieff desarrolla en su libro Fuego y cenizas sobre los estrategas políticos. Una visión realista y que quizá sea solo el canto del cisne de una vida en la que vocación de servicio aún era vista con buenos ojos. Una vida en la que personas entregaban su tiempo al servicio de la comunidad. Capital social, lo llamaron en su momento los sociólogos. Cito en la edición de Taurus, en la página 90:

"Los políticos necesitan a sus asesores y sus encuestas de opinión [...] pero no deberían dejar que profesionales pagados dominen una campaña. La política debe reservar una amplio espacio para los voluntarios que vienen de la calle con su propio talento y sus sueños. Sin la inspiración proveniente del entusiasmo de los voluntarios, los políticos se arriesgan a convertirse en marionetas de sus estrategas remunerados"

29.9.14

25 años ya

Me acerqué al Caixa forum a ver la exposición sobre los 25 años de ICAL, la agencia castellano leonesa por excelencia. Una muestra comisariada por Eduardo Margareto, el hombre que una vez nos hizo Partir, para mostrar las múltiples caras de la comunidad, imaginada, que ocupa todo el valle del Duero. Buenas fotos para ver en un espejo lo que somos. 

Y lo que fuimos. 

28.9.14

La política, en democracia

Las atinadas reflexiones de Ignatieff en Fuego y cenizas. Un libro para leer con calma, lector. Esto son unas memorias de interés, y no las bobadas con las que no golpeen políticos sin talla de ningún tipo. Una reflexión también sobre el papel del político, en la página 85. 

"En el momento en el que empiezas a ver un país como un ejemplo de voluntad cotidiana y sostenida en el tiempo, entiendes por qué son importantes los políticos, individuos que reúnen en una misma habitación a personas que quieren cosas diferentes para encontrar aquello que comparten y que desean hacer juntas. Un país es una "comunidad imaginada" y los políticos son quienes representan aquello que compartimos y quienes dan con los compromisos que nos permiten vivir juntos y en paz"

27.9.14

Glamour, en blanco y negro

Invitado, me acerqué a Mondo Galeria a ver la exposición de Josephine Douet. El mundo de la alta costura, en blanco y negro. Un mundo lleno de matices. Un mundo en el que la imagen binaria desfigura la frontera entre la realidad y la ficción: ¿estás viendo una foto o estás viendo un carboncillo?

Mundos que no conocemos. Realidades que no imaginamos. Y con una cicerone de excepción. Los mundos que se abren ante nosotros a cada paso lo hacen de la mano de las personas que nos acompañan. Al final, quizá seamos solo seres que caminan...

26.9.14

Escuchar, en democracia

Desgranando el libro de Ignatieffahora que tengo un rato. El valor de la escucha en democracia. La escucha local. En directo. No sólo es una buena forma de combatir la frustración de los ciudadanos, es también una obligación ética de un candidato, tal y como señala en la página 78 de su viaje a través de Fuego y cenizas

"Lo que deseamos de un político, lo que tenemos derecho a pedir, es que nos escuche. En muchas ocasiones, escuchar es lo único que puedes hacer. Los problemas de tus conciudadanos pueden no tener una solución política o, al menos, no una que esté en tu mano. La gente aceptará que no puedas solucionar sus problemas si le prestas toda tu atención, mirándola a los ojos [...]"

PS: Santiago. 

25.9.14

Los cinco minutos de gloria

Me puse con Cinco minutos de gloria. Era viernes. Un viernes feo. Cansado. A la película llegué por el amic Roger. Y me sorprendió. Cine de altura. Un exterrorista de los unionistas irlandeses va a verse con el hermano de una de sus víctimas. pero la película es mucho más que eso o, como se adivina en el trailer, mucho más que los pensamientos homicidas que tiene este hermano respecto al verdugo. Hay alguna escena memorable, como el solo a la cámara del viejo terrorista explicando porqué entró y qué hay que hacer ahora para que jóvenes musulmanes no entren en este tipo de actividades. de fondo, la sinrazón de la violencia: vidas destrozadas, las del asesino, las del muerto, y las de la familia del muerto. Traumas que no se olvidan jamás. Y un magnífico Liam Neeson al que recuerdo desde su época de Michael Collins.


Buen cine. Injustamente desapercibido. 

24.9.14

Era medianoche en Pyongyang

La utopía planificadora. La utopía de un mundo sin mercado. La utopía de la Corea comunista, en reflexión sabia de Julio Aramberri: "No sólo de arroz..." en la llorada Revista de Libros. 

No se la pierda lector.

La tecnología en democracia

El papel de la tecnología en democracia. Un tema sobre el que he pensado mucho. Las urnas electrónicas no son la solución a nada, porque nuestros modelo se basa en los mediadores. Votar con más comodidad no hace avanzar la democracia, pese a lo que algunos piensens.  Anota de manera sagaz Ignatieff en su viaje a través de Fuego y cenizas (cito por la página 74 de la edición de Taurus): 

"A pesar de todos los vaticinios acerca de Internet como instrumento facilitador de la democracia, en realidad podría hacer que perdiéramos el aspecto que hace ella algo verdaderamente democrático: el contacto físico. Los vídeos de You Tube y los anuncios no pueden sustituir el encuentro entre seres humanos de carne y hueso. Si Internet sustituye a la política, desaparecerá todo contraste con la realidad y no habrá ya ninguna ocasión para que un votante contemple en persona a un político y tome la decisión de confiar en él, de creerle o no. La política tiene que seguir siendo algo corpóreo porque la confianza es corpórea"

23.9.14

Frivolidades

Es difícil expresarlo mejor que como lo hacía el maestro Arcadi Espada en su carta sabatina. Así que mejor dejarlo hablar a él, con su relato sobre la democracia frívola

No se lo pierda, desocupado lector. 

Otra diada, decía

El nacionalismo como ausencia de libertad, decíamos ayer. No sé porqué nos empeñamos en combatir los mitos con los que los nacionalistas nos golpean a diario: la fe no se razona. La guerra de sucesión, por ejemplo: no lo fue de secesión. Ni siquiera fue una guerra civil española. Ahí estuve, aprendiendo de Carmen Iglesias. para que sea civil, ha de haber voluntad de acabar con el otro, al que se le niega el carácter de compatriota. No fue una guerra que durara catorce años. No fue una guerra en la que la heroica Cataluña resistiera contra el imperialismo español. Fue una Barcelona dominada por clérigos fanatizados. Una ciudad en la que los resistentes se comparaban con los macabeos, una sociedad aún en pleno barroco, y que sustituye a Villarroel por la Virgen de la Merced cuando aquel dimite. 

Pero ya digo que no tiene mucho sentido combatir el nacionalismo, cualquier nacionalismo, en ese terreno. Las claves son otras. Hay que cambiar el marco. ¿Por qué hay que volver a 1699? ¿Quién dice que los catalanes vivirían mejor en ese modelo que en el actual? Aquellos catalanes, y su modo de vida, ¿han de mandar sobre los actuales? ¿Qué legitimidad tiene aquella Cataluña clericalizada en relación a la democrática de hoy? ¿Por qué no volver a la de 1810, con la Gerona inmortal?, ¿O a 1525?. ¿Quién marca la fecha de vuelta? Y sobre todo... ¿por qué hay que construir el presente siendo esclavos del pasado?

22.9.14

La generosidad en democracia

Fuego y cenizas, el ensayo de Ignatieff sobre su paso por la política canadiense. Un libro hermoso, porque reivindica lo más noble de la política. No todo es cinismo. Muchas de las personas que entregan su tiempo a los otros a través de la política lo hacen movidos por una genuina voluntad de servicio. Y merecen todo nuestro respeto.

El libro encadena algunas reflexiones de interés. Ahí va una, sobre la generosidad, que comparto plenamente, en la página 44 de la edición de Taurus:

"La generosidad implica algo más que dar la bienvenida a los desconocidos. supone una actitud hacia nosotros mismos. Implica confiar los unos en los otros, ayudar sin tener en cuenta el coste y compartir los riesgos. La generosidad implica abrir nuestros corazones a los demás, imaginar juntos que podríamos ser mejores de lo que somos."

Eso es.

Eso. 

21.9.14

Otra Diada

Acabé el 11 de septiembre cenando con varios catalanes en Madrid. Ninguno había estado en la V del totalitarismo (ya saben, esa manifa en la que sólo faltó que algún querubín cantara desde el estrado aquello de que el futuro nos pertenece). Mientras llegaba Albert Rivera al coloquio, varias conversaciones en la mesa. 

En general historias feas que muestran que los nacionalismos siempre son un problema. Lo fue el español en la Cataluña de postguerra y lo es el catalán en la Cataluña democrática. Relatos que ejemplifican que la solución al problema catalán no vendrá solo por lo jurídico. Hay una hegemonía cultural muy clara del nacionalismo y si esa batalla, la de la cultura, no se da, sólo estaremos comprando tiempo. Una maestra en la escuela a la que le habla un niño de apenas seis años. Y la maestra empieza a hacerle gestos desagradables: qué feo, qué feo estás, qué te pasa, con lo guapo qué tu eres... ah, que me estás hablando en castellano, con lo feo que te pones. El niño pasa al catalán: ahora sí te entiendo, lo guapo que estás cuando hablas nuestra lengua...

Estas cosas han pasado en este país. 

Ante el silencio cómplice de muchos. 

Y yo recuerdo aquellas canciones en las que nuestra juventud alegre y combativa decía que un país es un invento, un país es una estafa... 

20.9.14

Las ciudadanías

Se va convirtiendo en una tradición leer ABC los domingos sólo por disfrutar de Guy Sorman. El domingo pasado, una magnífica reflexión sobre nuestras tres nacionalidades de la modernidad. Una reflexión quizá algo entusiasta, pero que nos permite ubicarnos en una perspectiva del debate que quizá no sea tenida en cuenta: la mundialización lo erosiona todo y también nos inserta en realidades más grandes. 

Ya quizá no baste con el tiempo y el territorio para explicar lo que (nos) pasa.


19.9.14

La dignidad de la política (más allá del Ala Oeste)

Llegué a Michael Ignatieff hace muchos años. Ya no recuerdo si con el mago toledano o de su mano. El honor del guerrero es uno de los libros que mayor poso ha dejado en mí. Y me ayudó a construirme también una cierta idea del autor. Hace unas semanas Jesús me recomendó vivamente Fuego y cenizas, las memorias del paso por la política del intelectual canadiense. 

Un texto bien escrito, con reflexiones de altura. Un texto que no cae en el cinismo y que va un poco más allá de las reflexiones habituales en los políticos. Una visión realista del ejercicio de la política, más allá del hermoso (pero almibarado) ejemplo  que uno ve en El Ala oeste de la Casa Blanca. 

Lectura necesaria, desocupado lector. Con ensayos como este: "Mientras la democracia exija este conocimiento de los asuntos locales a los políticos, mientras haga de ellos la prueba de la credibilidad y la confianza, el país irá bien. Tan pronto como la democracia pierda su vinculación con lo físico, tan pronto como el lugar de la política no sea el salón de actos, la sala de estar, el restaurante o el bar local y resida únicamente en la pantalla de televisión y en una página web, tendremos problemas, porque estaremos totalmente en las manos de los asesores de imagen y de las fantasías que inventan [...]

18.9.14

Las consecuencias de ser un enemigo del pueblo

Magnífica la tribuna de Ibsen Martínez en El País de hoy sobre el caso de un nuevo doctor Stockmann, en este caso en ese país que se ha hundo en un terrible realismo mágico y que es Venezuela. Lleva por título "Medicina tropical". 

No se la pierda lector. 

Algún día los venezolanos recordarán estos años de hambre y de sombras como un mal sueño...

Economías en cambio (II)

El que sea fácil incumplir la regulación no legitima una infracción. Creo que esta es una de las claves de mi visión ante los problemas que plantea la economía digital. Que sea fácil robar contenido digital no debería legitimar socialmente el robo. Despreciar la ley porque sea fácil incumplirla es volver, conceptualmente, a un momento previo al Estado de Derecho. Hay algunos otros factores. La regulación no sólo molesta, como parece deducirse de la lectura de algunos post. Hace más cosas. Un taxi, por ejemplo: el modelo actual obliga a que el conductor esté dado de alta y pagando impuestos sobre sus beneficios. Obliga también a que las personas que viajan en el vehículo estén cubiertas por un seguro. Obliga a que esa persona haya pasado por un examen municipal que acredite que conoce la ciudad. Permite al usuario identificarlo gracias a un número de licencia. Nada de esto ocurre en las plataformas colaborativas. No hay seguros, no sabes quien te lleva en realidad y no tienes dónde reclamar...

Pero no sólo es esto. Hay algo más de fondo: el dinero. También hay que explicarle al ciudadano quién se lucra con todas estas aplicaciones tan jatorras y tan cools. Y sobre todo quién no lo hace. A los médicos que nos atienden en el Centro de Salud no los paga google. La biblioteca pública abre no porque facebook se haga cargo del recibo de la luz o de la compra de los libros. El policía no recibe su salario de Apple, sino de los impuestos que paga, entre otros, el taxista. Estas sociedades low cost que estamos construyendo, sin obligaciones, sin responsabilidades, donde cada uno roba lo que pueda, no acabarán bien. El capital social se diluye cuando uno considera que sólo tiene derechos, entre ellos el de recibir servicios cada cada vez más baratos, y ninguna obligación...

17.9.14

Cultura (y cáncer)

Una persona culta es aquella que conoce cosas que escapan de su ámbito profesional. Quizá es una definición sesgada por el miedo a la barbarie del especialismo que me inculcó Ortega en los años de la Universidad. Y una persona se hace culta, creo, no sólo por su origen, sino sobre todo gracias a la lectura. 

Este verano devoré un libro de título legendario comprado en un momento equivocado (nadie es perfecto): El emperador de todos los males. Una biografía del cáncer magníficamente escrita por un autor de nombre impronunciable. No sé si me dará tiempo a hablar mucho de él: la vida me devora y mi carácter indolente me impide perseverar en nada. Pero por si me olvido, se lo recomiendo de manera encarecida, desocupado lector. Es un libro queée son los cánceres, cómo los ha abordado el hombre y en qué momento estamos de nuestra lucha contra él. De fondo, la relación del cáncer con la sociedad, las políticas públicas, los lobis, los medios de comunicación... 

Un ensayo magnífico y muy escrito. 

El canon de un hombre culto está en cosas como esta. 

Así que no se lo pierda, desocupado lector.

16.9.14

Economías en cambio (I)

Siguiendo las indicaciones del Decano sanabrés, sigo de vez en cuando el blog la ruina habitada, de Fernando Gallardo. El otro día me pasó una entrada titulada "Las mismas reglas para todos". Una lectura interesante para confrontar con las propias convicciones. ¿qué le parece esta tesis, desocupado lector? 

Yo ya le adelanto que no estoy de acuerdo, con su tesis, aun pareciéndome un planteamiento sensato y sereno. 




15.9.14

Una historia de museo

Uno de los espacios más enigmáticos de esa ciudad de leyenda que es Zamora es el Museo Etnográfico. Una realidad que debe mucho al impulso de algunos pioneros. Aquello que, mientras otros jugaban a las cartas en el bar, recorrían la provincia escuchando a los viejos, grabando antiguas canciones, recopilando viejos enseres. Aquellos titanes; gente como Miguel de Unamuno Pérez, Herminio Ramos o como Antonio Redoli. La historia de aquel museo; la historia de aquellos que, como hubiera escrito Stephen Spender "de verdad fueron grandes" se puede consultar ahora de manera sintética en el artículo "Propuestas de Museo Etnográfico en Zamora", de Blanca Flor Herrero, publicado en el número 386 de la Revista de Folklore que edita la Fundación Joaquín Díaz

No se lo pierda, desocupado lector...



14.9.14

Verdades oscuras

A veces duele leer la prosa de Enric González. Afilada. Dura. un tanto cínica en ocasiones. Lo sigo en El Mundo desde que llegó. Lo leo en otras revistas. Y me dejó sin habla su reflexión en forma de ensayo titulada Los Nuevos Bárbaros. En Jot Down, otro descubrimiento.

Esas verdades oscuras que no queremos poner por escrito pero que todos intuimos. Pues amarga la verdad... escribió Quevedo. Esas verdades que nos muestran terrores lejanos. Ásperos temores. Realidades incómodas. Y ese párrafo, luminoso y terrible:

"No, el responsable de los atentados del 11-M no fue Aznar por sumarse a la invasión de Irak: fueron los yihadistas. No, los estadounidenses no se buscaron los atentados del 11-S: fueron los yihadistas. Si esa minoría fanática e hiperactiva, que dura ya bastantes generaciones y acumula rabia y locura, no es derrotada y suprimida, el caos musulmán se desplomará definitivamente sobre el planeta. La tolerancia con otras culturas carece de sentido cuando hablamos de teocracias delirantes, déspotas grotescos, opresión y miseria"

Y unos se pregunta, leyendo estas cosas, para cuándo una tertulia en la tele con Enric González, Savater, Arcadi, Cuartango y Torreblanca, por ejemplo. 


13.9.14

Que cada palo aguante su vela...

Magnífica la reflexión de Joseba Arregi el otro día en El Mundo. Diciendo aquello que no gusta leer. Eso también es el periodismo. Una pluma de altura y una reflexión interesante, con el título de "Encuestas, medios y tendencias políticas". 


No se la pierda, desocupado lector. Ni somos el país más corrupto de Europa, ni la crisis ha sido causada sólo por malvados capitalistas internacionales. Que cada uno mire dentro de sí mismo y se plantee si en algún momento fue capaz de decir Yo no.

12.9.14

Leer a Milosz en La Raya

Ha sido un verano con algunos poemas de Milosz. A los poetas se llega en la madurez, eso creo que ahora al menos. El maravilloso poema La caída. Un poeta inquitante. Un hombre de frontera. Un hombre de La Raya, al otro lado de Europa. 

Alguien que nunca quiso hacer de la disidencia una profesión. 

Cuatro versos suyos para recordarnos lo que Eagleman necesita un libro maravilloso de trescientas páginas para explicarnos:


"El fin de la poesía es recordarnos / Cuán difícil es ser una sola persona, / Pues tenemos la casa abierta, no hay llaves en las puertas, / E invisibles huéspedes entran y salen a su gusto".

Milosz.

Uno de los nuestros.

11.9.14

Agua y La Villa

Un verano de agua, decía. También en la Sanabria. Ahí está La Casa del Agua. Un esfuerzo de La Villa de la Puebla financiado con cargo a ese dinero europeo que ha de diluir las fronteras. Una hermosa imagen, la del agua diluyendo esas fronteras que, como dijo una vez Mi General, no se ven desde el aire. Y como resultado, unas instalaciones magníficas para la tierra sanabresa. Un sueño, el de poder respirar hondo en una sauna junto al nuestro Tera. La fantasía de ver pasar el verano desde una ducha escocesa. Nos fuimos haciendo mayores y no nos dimos cuenta de que, en efecto, la vida es eso que pasa mientras hacemos otras cosas...

Como somos gente de orden, fuimos varias veces. Con buenos y viejos amigos. Con nuevos miembros de la familia. Hay que educar en el placer epicúreo a las nuevas generaciones. Huyendo de la hybris, claro, pero una cosa no quita la otra. 

Nos apalabramos para volver en cuanto entre el otoño. Y si van por allí, no se lo pierdan. Pónganse un poco de Sorotan Bele en el teléfono si la tarde está nublada y disfruten mientras cae la tarde de la ciudad de la luz...



10.9.14

Agua y playa

Volví de la mi tierra. Llegaba el otoño cuando partí. Ha sido un verano en el agua. En el lago. En Villavieja. En El Grove. En Sangenjo. En Requejo de las viudas. En Ruxinos. Un verano de playa, digo, después de tantos años. Uno habla y se escucha cuando lo hace. Y uno se pregunta a veces por sus miedos. Por su manías. Por todas esas cosas que, al limitarnos, nos hacen menos personas. Y cuando uno lo hace, la única respuesta admisible a estas alturas es la que dio Mi General hace décadas: ¿Por qué no? 

Nunca es tarde para nada. 

Al final y al cabo, lo que crecimos en la postmodernidad lo hicimos para cambiar. Ya lo dijo el Loco: "nada permanece, todo se desvanece..."



9.9.14

Al hilo del Cervantes de Utrech

Una reflexión magnífica de Arcadi Espada al hilo de otro escándalo que se montó, hace años, a cuenta también de la cultura catalana en el Cervantes de Utrech. 

Una reflexión para leer con detenimiento. 

Esa gente, todos conocemos alguno, que no pregunta para obtener una respuesta, sino para marcar un territorio. Y esa última reflexión: "una pregunta parlamentaria para saber qué valoración le merecen a un gobierno dos hombres". 

El día que no haya periodismo todos estaremos (más) indefensos... 


8.9.14

Y al final, todo era por dinero.

Magnífica tribuna de Pepe Álvarez Junco en El País el otro día a cuenta de la relación entre "Nacionalismo y dinero". Doy fe de aquella lucha contra el "economicismo vulgar" en la facultad como explicación del nacionalismo. Nosotros somos hijos de Benedict Anderson y de las explicaciones culturales a través de las comunidades imaginadas. Aunque nunca dejamos de sospechar, con Samuel Johnson, que el nacionalismo no es más que el último refugio de los canallas.

No deje de leer el artículo en cualquier caso, desocupado lector. 

7.9.14

Lecturas (agridulces)

Unos días sin ordenador. Un cargador estropeado, qué cosas. Un verano raro. Agridulce. Ausencias. Buena lectura ayer, la de Catalina Botero en El País, mientras yo estaba a punto de partir: el periodismo, siempre el periodismo. Y las dudas. Cuando uno fracasa tantas veces es posible que los culpables no sean siempre los otros. 

No me haga mucho caso desocupado lector. 

Es que hoy termina mi verano.

1.9.14

Reflexiones estivales con Muñoz Molina: la democracia

Un recuerdo, para cuando dentro de varias décadas algún historiador analice todos estos años bobos. La dificultad de la democracia.

"La democracia tiene que ser enseñada, porque no es natural, porque va en contra de inclinaciones muy arraigadas en los seres humanos. Lo natural no es la igualdad sino el dominio de los fuertes sobre los débiles. Lo natural es el clan familiar y la tribu, los lazos de sangre, el recelo hacia los forasteros, el apego a lo conocido, el rechazo de quien habla otra lengua o tiene otro color de pelo o de piel. Y la tendencia infantil y adolescente a poner las propias apetencias por encima de todo, sin reparar en las consecuencias que pueden tener para los otros [...]

La única manera de predicar la democracia es con ejemplo. Y con el ejemplo de sus actos y de sus palabras lo que han predicado con abrumadora frecuencia en España la mayoría de los dirigentes políticos y sus propagandistas ha sido lo contrario de la democracia. Han predicado la greña, la violencia verbal, la irresponsabilidad personal y colectiva, la palabrería embustera, la falta de rigor, la indulgencia hacia el robo, el victimismo[...]

Muñoz Molina, A.: "Todo lo que era sólido". (Parágrafo 42)