31.1.13

Abandonar La Manchuela,


Amanecemos para irnos a hacer parada y fonda en Chinchilla. Curioso lugar; Hornuez no se acordará, pero en algún momento me fui al Congreso a revisar el proceso de creación de las provincias y allí me topé con ella. Por cierto que, frente a lo que analfabetismo habitual dicta, las provincias no son un proyecto de Javier De Burgos; en tanto que este se limitó a firmar un trabajo que ya estaba muy depurado gracias al trabajo de un guipuzcoano y de un balear.
El caso es que recuerdo de aquel trabajo las peleas que Chinchilla, Fraga, Toro y Vigo tuvieron para ser las respectivas capitales de las provincias en las que estaban ubicadas.

Los patricios locales, González Allende es un buen ejemplo, entendieron bien que, sin capitalidad, no había futuro porque detrás de la capitalidad venía el Estado y venía además el Estado moderno, tal y como cuenta con solvencia Nieto en uno de sus mejores libros. En aquel momento, aquellas ciudades eran iguales que sus pares (Toro tenía la misma población que Zamora, persona arriba o abajo) o incluso mayores (Albacete era una laguna desecada pocos años antes...), y no cejaron de pelear, recurriendo a sobornos, insultos o mentiras por sus derechos a la capitalidad.  En realidad, excepto Vigo, todas las que perdieron la capitalidad acabaron saliendo de la historia, y un paseo por un Toro que tiene la misma población que hace dos siglos, o una Chinchilla como esta, lo demuestran.

La historia, que no se detiene…

1 comentario:

Hornuez dijo...

Sí me acuerdo, sí. Estuviste pesado con eso una temporada. Y con los cantones piruleros...