24.8.12

Mihail Sebastian. Vigilar las propias fiebres



El libro de Sebastian. Un mundo que se iba. Nada volvería a ser igual. El autor medita, es un amigo sensato para estas horas de tribulación sin fin. Nos recuerda cosas que nunca debemos olvidar: “La intolerancia de los visionarios es atroz. La había tomado como una lacra judía pero me equivocaba. Es una lacra producto del fervor. […] Si les dijera que yo también tengo mis fantasmas, no me creerían. La diferencia entre nosotros reside solamente en que ellos estimulan sus propias fiebres, mientras que yo vigilo las mías”.