20.12.10

En el cine...

Cine, que lo tengo algo abandonado.

Estuvimos viendo Entrelobos. Fallida y algo larga. Buenas imágenes, aunque sin llegar a emocionar. Fantástico el niño, Manuel Camacho, quizá el mejor actor de toda la película. Me sobra, a mayores, la historia del heroico-maqui-resistente enfrentado al malvado binomio lacayo-del-señorito-guardia-civil-rural.
No está mal para pasar el rato.

Estuvimos viendo también Skyline. Horrorosa. Se sostiene veinte minutos, treinta si me apuran. Con lo sencillo que es hacer buenas películas de catástrofes, esta es muy mala, incluso para mis estándares. Y encima amenazan con una segunda parte…

Finalmente vi Cómo ser John Malkovich. O es floja o me pilla en un mal momento. Buena la reflexión sobre vivir otras vidas, pero bastante tengo con intentar vivir ahora la mía como para meterme en más honduras. Y me carga, además, la historia del fracasado treintañero que no encuentra sentido a lo que hace.

Y para acabar con el cine, hay ganas de ver, por cierto, las Historias de la edad de oro. A ver si engaño a alguien para que me acompañe. Cine rumano, tan sentido. Tan cercano. Como ese país que pudo haber sido y no fue. La patria de Mihail Sebastian, el hombre al que la muerte evitó presenciar más horror.

PS: "La vida no podía ser sólo lo que ya conocía; algo o alguien estaría esperándole en el porvenir, a la vuelta de la esquina, en el tranvía estrecho y oscilante que estaba viendo llegar desde el fondo de una avenida, los rieles brillando al sol entre los adoquines o detrás de las puertas giratorias de un café; algo o alguien en la bruma del porvenir, mañana mismo o en el próximo minuto".
Muñoz Molina, A: La noche de los tiempos. Círculo de lectores, Barcelona, 2010. Págs. 105 y 106.

2 comentarios:

El Coronel dijo...

Estimado Perdíu:
Como bien sabe no estoy de acuerdo con su valoración de Entre Lobos. A mí hay varias secuencias que si me emocionaron. Quizá se dejó marcar demasiado por la historia en segundo plano del maqui y no se dejón envolver por esos paisajes de Sierra Morena, por esas conexiones antinaturales lobo-hombre o por esa historia de amistad/dependencia entre el niño y el lobo, verdaderos protagonistas de la historia. Quizá se habría podido suprimir la parte de buenos y malos, pero está muy relacionada con el final de la historia.
Tampoco coincido en que sea larga, eso sí, el papel del niño impresionante.
Un abrazo

Anónimo dijo...

He leído por ahí muchos comentarios de gente diciendo que esta es la mejor película que han visto en su vida. Pues bien, me sumo a ellos.
Esta película no te deja indiferente.

No resalta determinados aspectos, sencillamente porque destaca otros. Destaca silencios (cómo lo hace la propia naturaleza) y destaca cosas que la hacen muy especial. Por eso sorprendentemente una película de naturaleza sigue manteniendose sorprendentemente en el cine entre superproducciones basadas en lo que tú comentas... grandes guiones falsos y totalmente previsibles. Películas huecas, cubiertas de emoción a base de bombas, amenazas, disparos... etc.

En definitiva películas que se han hecho comunes en nuestros días, bañadas de sangre y a las que se las tiene por arte, cuando son un puro juego de monopoli que usa el miedo para motivar al espectador.

La película es un landscape no un camíón de basura recorriendo un suburbio americano lleno de kinkis. Claro, no todo el mundo sabe apreciar el arte en un cuadro que no está "lleno de cosas"... pero así es la vida jeje.

Mientras tanto, en los próximos días me volveré a gastar otros 6 euritos y esta vez me llevo a varias personas que quiero para que no se pierdan esta maravillosa película.