12.5.10

Sobre la historia natural de la ofensa

Sobre la ofensa

Son pocas. Pero son. No todas en los mismos ámbitos, de hecho, muy pocas son capaces de hacerlo en todos los ámbitos de mi vida. Son pocas, digo, las personas que pueden ofenderme con la palabra o con los hechos. Siempre he pensado, quizá porque no soy más que un simple piscis al que es relativamente sencillo sacar del agua y jugar con él, que no me ofende el que quiere, sino el que puede. A mí y supongo que al resto de las personas.

Ya digo, por lo tanto, que son pocas las personas que pueden ofenderme. En general, están segmentadas por sectores: algunas en el ámbito laboral, otras en el personal, aquellas en el tema cultural, estas en el de la amistad. No dejo entrar a cualquiera en estas categorías. Para que me ofendan las palabras de alguien este alguien tiene que representar algo para mí: o bien una superioridad clara en el ámbito ético o intelectual, o bien ser muy persona, o bien importarme mucho en lo afectivo, no sé si por este orden.

Estas personas, las que pueden ofenderme, van cambiando con el tiempo, es normal. Miro por el espejo retrovisor y de hace quince años quedan muy pocas, Hornuez y Mi General, y creo que nadie más. Además de la familia, claro. Algunas se van incorporando, otras van saliendo. Algunas no saben que ya se han ido, otras no intuyen que se han incorporado.

Es la vida, que fluye.


PS. Nicola Chiaromonte escribió una vez que “La máxima de Sartre según la cual “el hombre es responsable de la humanidad entera” me sigue pareciendo la fórmula por excelencia del sofisma moderno y de la falsa moralidad”.

5 comentarios:

El Coronel dijo...

Estimado Perdíu:

Quizá un matiz a sus palabras.
Creo que en nuestro momento vital, es más fácil que nos sintamos ofendidos, incluso por esas personas que pensamos que jamás lo harían. Si en algún momento se siente ofendido, piense si eso mismo le habría provocado la misma reacción hace un año.

bambi dijo...

me ha gustado lo de unos no saben que ya se han ido, otros no intuyen que...

Anónimo dijo...

No sé quien pude ofenderle a usted siempre y por todos tan querido. Pero seguro es que no debió haber intención de ofensa en quién haya pronunciado desafortunadas palabras. Como el Coronel le dice a lo peor no es buen momento y la interpretación no es la adecuada.
No se ofenda, no es su estilo.
NC
PA: Espero no estar entre los que se han ido sin saber...jajaja

El Perdíu dijo...

Coronel, es posible que, como en otras ocasiones, tenga usted razón. Bambi, me alegro de que le haya gustado el final. NC, usted sigue ahí, y gracias por estar.

rebolloa dijo...

Es cierto que cuanto mas estima uno a alguien, mas daño puede sufrir cuando hay una molestia. Eso si, desde hace seis o siete años, hago lo imposible por asegurarme de que evito malentendidos. Si alguien dice algo que no me gusta, les hablo a parte y les digo como he entendido lo que han dicho y porque me ha molestado. Les doy la oportunidad de asegurarse de que su mensaje no ha sido malinterpretado por mi. Y luego, dependiendo de la respuesta, ya juzga uno como actuar.
Si yo me doy cuenta de que hago que alguien se encuentre incómodo, hago lo mismo, para asegurarme que no he sido malinterpretado. No a todo el mundo le interesa esta actitud, pero a mi me parece la manera mas sana de desarrollar relaciones sean del tipo que sean.