2.2.10

La Florida. Primer dia (II)

Amanezco pronto. El cambio de usos horarios, se conoce. Mi General tiene un barco, el Nerea, atracado al sur de Miami. Vamos con el coche los tres, Mi General, mi ahijado y El Perdiu. El Perdiu siempre ha sido de tierra adentro y al mar siempre lo ha mirado con una mezcla confusa de respeto y fascinación, pero como Mi General es hombre de bien y El Perdiu esta en modo no al no pues no hay mas que hablar y nos vamos a navegar.
Mi General explica bien las cosas. Te habla como si fueras a dedicarte a esto el resto de tu vida y pone siempre atención en los detalles, para ver si lo has comprendido todo: me muestra apasionado la carta de navegación, como se deshacen los nudos e incluso, hay que empezar por el principio, la diferencia entre babor y estribor, que tan inútil resulta allí en la mi tierra senabresa.
Salimos a navegar y enseguida me veo pilotando el barco. Una sensación magnifica, en realidad no salimos de la Bahía Vizcaína y ello nos permite ver Miami en su esplendor desde el agua.
Las horas se nos van navegando y volvemos a puerto. A comer un poco. Un tipico local americano, con sus hamburguesas y sus patatas. Allí donde fueres, haz lo que vieres, piensa siempre El Perdiu en estos casos.
Cojo el coche (en sentido peninsular, claro) y me acerco a cortarme el pelo. Martin es argentino. Vino hace diez años. Apenas ha vuelto por allí. No hay futuro, me dice, con lo que era la Argentina. Pobres países en los que su gente mas emprendedora se va. Ha ampliado el negocio y tiene buenas ideas al respecto: ahora hay una mesa de billar, y los clientes pueden ver futbol europeo mientras esperan. Nos despedimos con un apretón de manos y yo con menos pelo en la cabeza.
Esta noche Mi General ha organizado una cena por todo lo alto en casa de un amigo. Sera ademas, mi reencuentro con un joven Padawan al que no veo desde mis años libertarios. Ya les ire contando, desocupados lectores.


PS: Joan Salvat-Papasseit escribió hace ya muchos años, y yo lo recordaba hoy mientras navegaba, un magnifico poema de barcos, mares y mujeres. Aquí va el inicio, disfrute del resto pinchando aquí (y si algún amable lector que domine el catalán quiere traducirlo, que lo intente, que a mi me da cierto apuro):

"Ara no es fa, pro Jo encara ho faria:
una galera armanda de nits
o un galio
amb les veles mes fines
I amb cent pirates con la meva sort.
No pregunteu quines mars fendiriem
forem aquelles on calgues valor"

1 comentario:

El Coronel dijo...

En modo no al no me recuerda mucho al famoso "a todo si" ;-). Se ve que estás disfrutando el viaje, me alegro