3.12.08

Hay días...

Hay días tristes. Días fríos, de lluvia, en invierno. 
El dolor y la indignación también tienen sus grados.
En grado sumo. Un hombre ha sido asesinado en su pueblo. Un pueblo en el que al menos el 32.2% de los vecinos piensan a esta hora que algo habría hecho. El horror del terrorismo nacionalista. Los mismos mierdas de ea que van de gira por Europa a denunciar al Estado español gobernaban con ETA en este ayuntamiento
En grado medio. Días tristes, también, porque uno se avergüenza profundamente de la Facultad en la que estudió. Una facultad que no cambia, no evoluciona y en la que la dejación de autoridad y la resistencia al pensamiento se van consolidando como sus señas de indentidad. La misma gentuza que llamaba asesino hoy a Piqué es la gentuza que iba a ver hace años al tal Carmelo Landa. Qué grotesto llamar asesino a un político del pepé y no abrir la boca sobre los de herribatasuna, el mismo día que hay un muerto en el suelo, tirado en medio de la calle.
En grado de anécdota. Pedro I Castro de Getafe, el mismo que quiere ser heredado por su hijo, nos insulta a los que no pensamos como él. Estilo y profundidad conceptual a cargo de la izquierda parlamentaria más analfabeta de Europa.

La izquierda que nos ha tocado vivir. En Azpeitia la extrema izquierda nacionalista, en Somosaguas, la extrema izquierda a secas. En Getafe, nuestra querida socialdemocracia. 
 

2 comentarios:

Hurssel dijo...

en referencia a tu último párrafo. Todo es lo mismo y todos se justifican entre sí. En el fondo, se comprenden los unos a los otros, aunque a veces les parezcan exagerados los medios...

Joao dijo...

Totalmente de acuerdo Hursell.
Yo creo que a todas las iquierdas les une el denominador común de la alergia a quienes piensan diferente, y una obsesición enfermiza con la doctrina del pensamiento.