16.7.08

Días oscuros

Hay días en los que abrir el periódico es echar a perder la sonrisa. Ahí va el mundo de hoy
Ignacio de Juana, un psicópata, asesino en serie, ha recurrido al truquito del
alzamiento de bienes para irse de rositas con las indemnizaciones. Espero que a este lamentable país le quede algo de decencia y lo persiga, hasta el infierno si es necesario, para que un ser tan repugnante no encuentre la paz que él negó a tantos inocentes.
Un tal
Carlos Vela, ejemplo de ese capitalismo cachondón tan español. Te doy un crédito, me fichas, y si las cosas van mal me vuelvo. No sé bien porqué tenemos cajas de ahorro, fuera del control del mercado y tan vergonzosamente manipuladas por los políticos. Y la gente dice que esto es una economía de mercado. Quia. Ojalá lo fuera.
Más portadas. El patético gobierno que soportamos
ha hecho público una estupidez que llaman balanzas fiscales tomando como marco de comparación las Comunidades Autónomas. Que tengan cojones y que saquen las provinciales, las municipales, las de barrio y las individuales. El mismo derecho al lloro que la élite política catalana lo tienen los vecinos de la moraleja (¿Qué es eso de pagar escuelas públicas en el sur?), de San Gervasio (¿Por qué pagar hospitales en San Adrián?), o incluso Emilio Botín. Para balanza fiscal deficitaria, la suya, no te jode.
Y esto es la izquierda española. Quia.
Para completar la portada, el máximo representante del Estado en la Comunidad Autónoma Vasca
se enfada porque las leyes se ponen en marcha. Gentuza.

PD:
Giovanni Cornaro, embajador de la Serenísima República de Venecia ante la Corte de Su Majestad Católica escribía en 1681: “El gobierno de España es el más perfecto que pudieron imaginar los antiguos legisladores, pero la corrupción de los tiempos ha ido llenándolo de abusos. Desde el pobre hasta el rico, todo el mundo consume y devora la hacienda del rey: los unos, a pequeños bocados; la nobleza, a boca llena; y en cuanto a los grandes, en cantidades fabulosas... Hay muchos que piensan que se trata en verdad de un milagro el que la Monarquía continúe manteniéndose”. Citado por Brenan, Gerald: El laberinto español. Madrid. Plaza & Janés. 1984. Pág. 45

5 comentarios:

Joao dijo...

Cataluña, o mejor dicho, los políticos catalanes, si quieren unas mejores infrestructuras como Madrid, que se las paguen, como aqui hacemos.
Que en Madrid tenemos 7 autopistas de peaje.
Coño y que dejen de masturbarse, o mejor dicho de felarse con la lengua catalana.

pocomancha dijo...

Eso, especificando que toda esta memez la llevan a cabo los políticos catalanes, pienso que entonces todo lo que compramos que procede de Cataluña, como los frigoríficos fagor, por poner un ejemplo, y que lo pagamos con nuestro dinero, y los impuestos sobre sociedades de las empresas, todo el dinero que yo me gasto en lo que procede de Cataluña... ¿en qué se lo gastan?, ¿en la catalanidad?, ¿y luego no tienen infraestructuras dignas, y se les va la luz y todo eso?

Desconcierto dijo...

Las obras públicas en Madrid las ha pagado el Estado. Esperanza (liberal...?) no recauda apenas impuestos: le pagamos todos sus lujos. Cataluña da mas de lo que recibe, eso les resulta a ustedes ofensivo? No tienen ni la mínima información correcta. Sólo juegan a enfrentar a las comunidades, e incluso tratan vehementemente de que pierdan sus idiomas y de que no apliquen sus políticas lingüisticas, perfectamente legales. Ustedes son gente de poco fiar, francamente.

Anónimo dijo...

Desconcierto aplica el principio de la gran mentira. La verdaed es que el estado ha distado mucho pero que mucho de subvencionar a al comunidad de Madrid en las mismas proporciones que otas comunidades tan ricas como Madrid pero del signo del gobierno o de sus aliados.

Desconcierto dijo...

Las obras públicas a las que usted se refiere arriba, han sido todas A CUENTA DEL ESTADO. Madrid, de donde soy desde hace años, ha tenido un trato especial, es la capital. No me quejo, soy de aquí, pero que sus obsesiones anticatalanas (es una forma facha de ser antiespañol) no les lleven a mentir y deformar.