1.4.08

La cara, como el cemento.

Aún lo recuerdo. Por eso me entraba la risa cuando la izquierda acusaba, la pasada legislatura, al pepé de crispar la vida pública con su política del no por el no. Fueron años duros. No a la LOU, no a la ley de universidades, no a la guerra de irac, no a la reforma laboral. Y la estrella, no al Pehacheene. Las protestas contra el Plan Hidrológico eran puramente políticas, y más manipuladas que las televisiones públicas. Los trasvases hidrológicos no habían tenido nunca, hasta ese momento color político en España. De hecho, el último plan era de José Borrell. Pero la izquierda encontró una buena piedra que lanzarle al gobierno, con la complicidad de la demagogia de los medios de comunicación y la candidez, por no llamarlo de otra manera, de la ciudadanía.
No me invento nada, y gracias a dios ahí están las hemerotecas para demostrarlo.
- Marzo de 2001. Casi doscientas mil personas manifiestan en Madrid su rechazo al “injustificable” trasvase del Ebro. Joan Saura encabeza la manifestación, junto con el gobierno aragonés en pleno. Alguno de los lemas coreados en la manifa destilan esa fina inteligencia que ha convertido, histórica y genéticamente, a la izquierda en muy superior a sus adversarios: “Aznar, enano, al fondo del pantano”.
- Septiembre de 2001. En un ejemplo clásico de lo que la izquierda entiende por “lealtad-y-sentido-de-Estado”, hay una manifestación en Bruselas con el lema “Ni un euro para este Plan Hidrológico”.
- Abril de 2003. En Barcelona. El lema de la manifa era “el río es vida, no al trasvase”. A la cabeza de la misma, un tal José Montilla, primer secretario del Partido de los Socialistas, y un tal Joan Saura, presidente de Iniciativa por Cataluña. Nueva cultura del agua y tal. El manifiesto leído imbricaba, con la sagacidad propia de la izquierda española, churras con merinas con esa alegría que nace de la ignorancia: “El agua no es una mercancía. En Irak se hace la guerra por el petróleo y por el agua; y, mientras las bombas caen en Irak, el chapapote nos recuerda las razones”.

Son sólo tres ejemplos. Hay muchos más. De una legislatura terrorífica en la que a la izquierda le parecía insultante que en un parlamento legítimamente capacitado para ello, el centro derecha tuviera mayoría absoluta. Así que sacó la oposición a la calle.

Pocos años después, la realidad es enternecedora. Lo que jodía a los nacionalistas catalanes del trasvase no era la ecología, sino que el agua se fuera para el resto de España. Y ahí está el mismo Baltasar, tan ecologista cuando había que evitar que el agua del Ebro fuera a Almería,
buscando palabras para llamar de otra manera al trasvase.
El mismo Montilla, tan fino él, habla ahora de traer el agua “
de dónde sea”. El mismo Saura, tan ecologeta, tacha al gobierno central de desleal por negarse, ya veremos por cuánto tiempo, a autorizar un trasvase.

Hay que tener la cara como el cemento armado.
Menuda credibilidad la de los politiquillos catalanes.
Menudo caudal mínimo y menuda ecología. Si yo hubiera sido tan pardillo como para salir a manifestarme contra el PHN me sentiría estafado. Menos mal que me ahorré el ridículo.
En fin,
Hospitalense lo expresa mejor que yo. Y recuerdo también las conversaciones con los amigos del pepé de las tierras del Ebro al respecto.


PS: [Durante el verano de 1865] empezó así entre los expertos a hablarse de “asuntos comunes” entre el Imperio y Hungría y de asuntos “propios” húngaros, y a deslindarse ámbitos de funciones y competencias (en materias como aduanas, comercio, monedas…).
Sosa Wagner Francisco y Sosa Mayor, Igor:
El Estado fragmentado. Modelo austro-húngaro y brote de naciones en España. Editorial Trotta, Madrid, 2007. Página 84

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, nada nuevo bajo el Sol (¿O no recuerdas aquello de OTAN, de entrada, no

Anónimo dijo...

Cuando en Murcia pidamos un "aporte puntual de caudal" del ebro nos diran que lo queremos para regar campos de golf, y mientras no hay alternativa a la escasez de agua.
AH si¡¡ hay desaladoras, que dicen que no contaminan.
¿Se creen que somos tontos, o que?

Anónimo dijo...

¿Y porqué no ponen ellos desaladoras?

Joao dijo...

Hola a todos:
He vuelto, oooohhh nooo!!!!
Recomendación "wuán" (sin chiki-chiki): Echen mano del libro de la federación española de Golf y consulten donde están la mayor parte de los campos de golf de España. Ding-doooongg: EN CATALUÑA. Concretament à Girona.
Enfin, pilarin.
Lo puedo decir mas alto pero no mas claro: A la clase política catalana, charnega ella y acomplejada, les importa un pito Aragón o el DeltEbre. Ellos, por pura maldad y envidia no querían que Murcia y C.Valenciana crecieran.
Lo mas ruin de la condicion humana se encuentra en la clase politica catalana. Y así estan educados sus cachorros.
Si no, ¿como se explica a los "maulets" quemando en 2001 la maquinaria y boicoteando las obras de construcción del Superpuerto de Valencia?
Y Aragón, pobre, sigue viendo pasar su ebro, como la rubia por el Bar, poero ni lo huelen. Si huieran hecho las infraestructuras ahora tendrían regadios.
Eso les pasa por elegir esos compañeros de viaje.
Estoy cansado, harto de tanta falsedad en Cataluña.
Recuerdo aquel famoso cartel en Barcelona tras el 11-M:
"Las Bombas que tirais en Irak, caen en Madrid"
Hace falta ser mierda y falso, con los cadaveres todavía calientes, solo les importaba machacar al PP, el sufrimiento de toda una ciudad, les importaba una mierda, y les sigue importando eso.
La vida te devuelve cuanto hagas. Los molinos de Dios muelen despacio, pero lo muelen todo.

Joao dijo...

P.S. Rajoy vete a tu casa

Jorge Castrillejo dijo...

Pero se salen con la suya, ¿por qué van a cambiar?.