14.4.08

Bizancio y el olvido

Bizancio, que llegó a ser, en su momento, la ciudad más grande del mundo. La tristeza de Manuel II Paleólogo cuando, a principios del siglo XV, viajó por la Europa cristiana buscando ayuda para Imperio. El auge turco en el oriente próximo. La sabiduría del sultán Murad. La ambición y crueldad de su hijo Mehmed II. La llegada al trono Imperial de Constantino. Las polémicas entre cismáticos orientales y latinos católicos. Constantino vio que la única ayuda llegaría si se unía a Roma, pero su pueblo y el bajo clero rechazaron la unión. La cobardía veneciana. La rivalidad entre Venecia y Génova. La presencia hispánica en la defensa de la ciudad: por un lado la tropa catalanoaragonesa, a mando del almirante Pere Juliá, resistiendo por encima del palacio imperial hasta que fueron apresados o muertos. Por otro, la fascinante figura de D. Francisco de Toledo, aquel noble castellano que, asegurando ser pariente del Emperador, quiso ir a Constantinopla para compartir con él su destino. La muerte de Pere Juliá pocos días después, ejecutado por el sultán. El asedio que inspiró la obra más famosa de Tolkien. Mehmed, emperador sucesor de los romanos. La caída a medias de la ciudad, con el barrio de Fanar rindiéndose ante lo que se le venía encima, de ahí la presencia durante siglos, con posterioridad, de griegos en aquel barrio, los fanariotas.
Las reacciones en Europa, primero de estupor, luego de intranquilidad. La lectura que se dio en Rusia fue diferente; Constantino cayó por querer pactar con Roma. “Pero la verdadera fe pervive en Rusia. Sólo existe una verdadera iglesia en la tierra: la Iglesia de Rusia”, escribía el metropolita de Moscú cinco años después de la caída. Han caído los Imperios Cristianos, escribió un monje ortodoxo al Zar
Basilio III en 1512 “en su lugar se alza sólo el Imperio de nuestro soberanos… han caído dos Romas, pero la Tercera está en pie y no habrá una cuarta. Tu eres el único soberano en el mundo. El señor de todos los fieles cristianos”.
Y luego el olvido. Occidente olvidó Bizancio. Es cierto. Runciman apunta causas: los celos por su pasado esplendor, su condición de cismáticos o el sentimiento de culpa. Por lo que fuera. Pero occidente olvidó aquel mundo y aquella civilización. El último heredero de la dinastía, Andrés Paleólogo, sobrino de Constantino, se refugió en Roma, donde intentó vender sus derechos sobre el trono al rey de Francia, pero
Carlos VIII murió antes de firmar. Desesperado, Andrés miró más hacia el oeste, haciendo herederos de su trono perdido, de su tierra olvidada, a Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Pero esa es otra historia.
Magnífico libro el de Runciman sobre la caída de Bizancio. No dejen de leerlo.

PD: Por la puerta se apretujaban soldados cristianos, tratando de escapar […] Teófilo gritó que más valía morir que vivir y desapareció entre las hordas que llegaban. En este momento, Constantino comprendió que el Imperio estaba perdido y que no deseaba sobrevivir a él. Se quitó las insignias imperiales y, con D. Francisco de Toledo y Juan Dálmata todavía a su lado, siguió a Teófilo. Nunca más se supo de él.
Runciman, Sir Steven:
La caída de Constantinopla 1453. Reino de Redonda, Madrid, 2006. Página 246

17 comentarios:

Joao dijo...

Interesante artículo y hermosa ciudad. Encajada en eun inmenso canal, repleta de puentes que nunca han sido suficientes para unirnos con oriente, o para acercar a oriente. Les pones un puente y se van un poco mas p'allá. No dejen de visitarla. Perdiu, y Keamal Ataturk??
Tu que inflas de libros ;-), te recomiendo un repaso a la historia de este personaje. Cuanto tendrían que aprender unos cuantos necios periféricos, solo con estudiar algunas vidas.

Alberto Illán Oviedo dijo...

Muy, pero que muy recomendables son también sus tres tomos sobre la historia de las Cruzadas.

Saludos

Anónimo dijo...

Tampoco están mal los clasicos de Baynes (FCE) y de Dielh (Austral).

Saludos.

De Lescure.

Elentir dijo...

Nunca había pensado en la analogía entre Minas Tirith y Bizancio. Pues sí, es cierto, hay un enorme parecido.

Hare dijo...

Todo un clásico la breve historia de Bizancio de Julius Norwich.

miquel barceló dijo...

Joao:

Kemal Ataturk ,el padre de la nación Turca, el impulsor de los genocidios armenio y kurdo en aras de una supuesta uniformidad cultural basada en un laicismo radical y en una sociedad donde el garante social e intelectual reside en el ejercito.

Hay que joderse con sus referentes.

Perdiu:
NO deje de leer el libro que le recomendé hace ya tiempo "A la sombra de Bizancio", muy interesante para conocer los restos todavía vivos como brasas de aquel fascinante imperio cristiano plagado de herejias orientales, todo un sincretismo entre oriente y occidente.

De Lescure dijo...

También es de gran interés la crónica de Francisco de Moncada, creo que se llama: Expedición de catalanes y aragoneses contra turcos y griegos (escribo de memoria). También estaba editada en Austral, digo estaba por que debió de agotarse hace tiempo. Tiene un estilo seco y sentencioso inigualable. Los bizantinos no quedan muy bien desde la óptica de Moncada, que vivió en la época de los Austrias.

Saludos.

De Lescure.

Joao dijo...

Miquel, hay que joderse también con usted, como es proclive a lo musulmán, pasando por encima del laicismo que tanto anhela.
Está claro que su laicismo es mas falso que un duro de cartón. A usted lo que de verdad de le pone es el anticatolicismo, como la pluradidad catalana, su pluralidad va en una sola dirección: erradicar lo que le es molesto.
Y si, creo que la persona de Kemal Ataturk merece ser vista con respeto, gracias a el turquía puede pensar hoy en entrar en Europa.
Genocidio, lo tenemos tambien en este pais, cerca de su casa, pero usted prefiere mirar para otro lado

Anónimo dijo...

Me cuesta pensar quien es más freaky, si el blogger o sus lectores.

Miquel Barceló dijo...

Sr. Joao le ruego me disculpe, leyéndole mejor entiendo su admiración por Ataturk: El movimiento de los Jovenes Turcos, el misticismo castrense, expulsión por la fuerza de millares de griegos de sus tierras hacía Grecia, matanzas de armenios y kurdos, todo para crear una idea mística de nación Turca étnicamente pura, culturalmente turcomana, idea que nunca existió con el imperio Otomano, que al igual que el Austrohúngaro era demasiado diverso. Nacionalismo en estado puro, tan laico como Hitler o Stalin.

Siguiendo su línea de pensamiento le comprendo bien esta admiración por el personaje pues seguro que es cercana a otros referentes patrios que seguro le son muy cercanos, queridos e igualmente admirados, sólo discrepo de una apreciación suya: Si Turquía entrase en la UE sería gracias a la OTAN y no al “padre de la patria”.

En su razonamiento para definirme como anticatólico y promusulman no puedo más sonreir por lo infantil del argumento. Siga así, le auguro grandes tardes de carajillo en el casino del pueblo.

PD. Hágase mirar lo de Cataluña.

Joao dijo...

Majete, lo de cataluña, lo tengo bien mirado. Mejor que tú, quizá.
No me hagas que te diga lo que pienso de verdad de un "pais" ruin y envidioso como es cataluña.

bambi dijo...

Hombre Joao, eso es nuevo: ya sería hora de que dijese "de verdad" lo que piensa de nosotros y se quitase la careta.

Me lo creo poco cuando dice que quiere a esta tierra y habla esta lengua porque tiene casa y amigos en Catalunya... eso sí, siempre como introducción antes de otra frase donde nos pone a parir.

De todas maneras Miquel Barceló, hoy discrepo de usted. Creo que el laicismo implantado por Ataturk es lo único que sostiene en pie a esa nación, que por otro lado, tras haberla visitado me pareció mucho más moderna de lo que pensamos.

Claro que también Sadam Hussein era laico (a la par que genocida) y no tuvo tantos apoyos por parte de Perdiu & friends...

Simplemente ustedes (y todos nosotros) usamos diferentes raseros para medir gente de la misma ralea, ya sea Hussein respecto a Atatürk, o Castro respecto a Franco.

miquel barceló dijo...

No se confunda Bambi,

Lo que ha "inventado", que no sostenido, esa nación ha sido Atatürk "el padre de la patria turca", antes ni existia el concepto de nación turca, era un pueblo nómada de las estepas situado más allá de Turkmenistán.

Lo que ha sostenido, de verdad, a ese país ha sido pertenecer a la OTAN y ser una de las fronteras orientales con el bloque comunista durante décadas.

Anónimo dijo...

Joao y Barceló, si fuerais hombres de verdad ya habriais pedido padrino y elegido armas para un duelo, en vez de mariconear aquí con palabritas...

Anónimo dijo...

¡¡¡¡Hurra por Bambi!!!!

Joao dijo...

Como me gusta Harry el Sucio, elijo una Magnun 44

Joao dijo...

Quede claro que estoy de coña, a ver!
Es que me parto de risa con el comentario de los padrinos. Que bueno!