25.2.08

Finde zamorano

Fin de semana zamorano. Un paréntesis en el plan de contención de gastos. Almuerzo en La Bóveda. Visita a Semuret y claro, imposible irse de vacío. Ahí va la relación: Revolución y municipio. Tránsito local al liberalismo en Castilla y León, Benavente, 1800-1900, de Eduardo Fuentes. Me interesa conocer cómo se generó el Estado contemporáneo en España, y la historia local es una buena forma de enfocar el problema. La madre de Jimena me regaló Oh Jerusalén, de Lapierre y Collins. Dos autores muy queridos por mí. Con doce años, devoré Esta noche, la libertad, sobre la independencia de la India, y, un poco después, Más grandes que el amor, sobre el descubrimiento en occidente del virus del sida. Así que ha sido, en realidad, como una vuelta al pasado. Ya les contaré qué tal. Para un tío de Jimena compramos una edición en varios idiomas de algunos de los mejores poemas de Claudio Rodríguez. De paso por una vinoteca, un par de Toros modernos y deslumbrantes, según me convenció el dueño, ya que yo iba buscando un par de Albares. Ya les contaré también qué tal.
A la tarde, al cine.
No es país para viejos. Película correcta, en mi opinión, pero tal y como me ha ocurrido con otras películas de los Cohen (Fargo, Lady Killers) me deja bastante indiferente, la verdad. En fin, y para que no faltara de nada, el domingo al fútbol.
Alguna cosa más interesante. El trabajo que la UNED de Zamora está llevando a cabo para recopilar la memoria de los emigrantes castellanoleoneses (qué placer escribirlo así) por el mundo. Algún día les hablaré de ello.

PS. Obtenido del artículo de Juaristi en el abecé de este domingo: El rencor es el principal proveedor de la memoria colectiva, Yasmina Khadra

1 comentario:

Joao dijo...

Como diría el viajado y culto de Guillem:
Todo esto...¿con boina o sin boina?
Enhorabuena por ese finde en zamora. Quien hubiera podido...