21.6.06

Políticas Públicas (I)

Sigo reflexionando, a ratos, sobre la tiranía de los procedimientos. En la administración Pública hay al menos dos lógicas claras y una lógica difusa. Las claras son la lógica política (el cargo público) y la lógica técnica (la del funcionario). La difusa es la lógica politécnica (puestos ocupados por funcionarios que son de designación política).

Lo que nos cuentan, y lo que se cuenta, es que el político marca objetivos y orienta la gestión y el funcionario obedece.

No suele ser así. El funcionario tiene la información y tiene el conocimiento técnico. Además, sabe que el político es interino. Si algo no se quiere hacer, el funcionario puede decir que no se puede hacer. El político suele quedar desarmado.

Si, en cualquier caso, quieres poner en marcha una política novedosa, hay que ajustarse a los procedimientos. Todo está procedimentado en la Administración

El drama es que es bueno que sea así para evitar que políticos locos hagan cosas peligrosas, pero esa procedimentación se convierte en una tela de araña de la que no es posible salir…

- PD: Mi reflexión va por esa línea. El Perdiu agradece comentarios y opiniones. Si tengo un rato continuaré con la relación entre presupuesto y gastos.

5 comentarios:

CALAiTO dijo...

Amigo, la verdad es que me preocupa que te peocupen "estos temas", pues no se donde te estás metiendo...

Mi opinión, en el área ferroviaria que conozco, es muy negativa sobre los conocimientos, motivaciones y bases de toma de decisiones de nuestros responsables políticos temporales, sin distinción de colores.

Algo que debería ser un gran tema de estado, con acuerdos básicos y permanentes, como la política de transportes, se convierte en magia de cartas marcadas, oscuros manejos de tempos y chapuzas carísimas que agotan los recusos públicos y los ánimos de los profesionales.

En muy pocas ocasiones somos consultados antes de que sea tarde, resultando que, cada vez más, ganamos nuestro salario por callar, en lugar de por hablar, como debería ser nuestra obligación.

Rome dijo...

Hola.

Interesante reflexión a la que ya intentó en su día contestar la serie televisiva británica "Yes, Minister". En ella, el nuevo Ministro laborita tenía que renunciar en cada capítulo a sus planes de cambi, tras el arduo trabajo del funcionario de turno que le acababa convenciendo de que todo iba bien tal y como estaba.

Yo creo que cuando una lista es la más votada se le encarga gobernar de acuerdo al programa electoral que ha presentado. A partir de ahí necesita recursos para ponerlo en práctica, o lo que es lo mismo, presupuesto y personal.

A mi me da igual que el que ponga en práctica el programa sea funcionario, alto cargo o político, porque entiendo que el que manda es el representante del ciudadano. Ahora bien, lo que vota la ciudadanía es sagrado dure 1, 2, 4 o 10 años.

Porque supongo que los funcionarios también pueden ser locos o tener ideología, no?

Hornuez dijo...

Los funcionarios únicamente tienen la ideología de las tres de la tarde (o las dos, que es viernes y no llegamos a ver el fútbol).

Pero son los grandes desconocidos. No he oído jamás, a ningún expolítico hablar mal del equipo que ha tenido a su cargo y siempre fatal de los de otros departamentos. Los políticos al convertirse en gestores dejan de ser esos grandes pensadores revolucionarios que quieren cambiar su pueblo, comunidad o país para defenderse a ultranza de las ingerencias del departamento de al lado. No es un problema de la organización, es un problema de las personas y el "yo siempre más" o el "si a él sí por qué a mi no".

No son los funcionarios los que se pelean por el presupuesto de su departamento. Siempre es el concejal o consejero de turno el que se sienta con el de hacienda para decir lo que quiere hacer, y como nunca hay dinero para todos, pues quítaselo al de al lado.

¿Procedimientos? Lo que tendríamos que tener es, en vez de gestores, máquinas.

Eso sí, programadas por mí, :).

Anónimo dijo...

La verdad Perdiu es que tiene usted razón, en la práxis del dia a dia, en eso que se hace llamar en la política gestión,quien realmente tiene el poder es el técnico. Conoce los mecanismos, la inercia, los contactos y los resortes, es decir conoce como hacer que las políticas puedan realizarse...o no. la iniciativa política entonces, ha quedado relegada, inevitablemente al funcionario o técnico, absoluto dueño y señor del leviathan.

Hay múltiples ejemplos de esto, pero uno muy reciente en el tiempo: la Generalitat de cataluña, como una administración gobernada, creada y dotada de personal desde hace 23 años por un mismo partido político, ahora en la oposición, se demuestra hostil en las consellerias que recaen en otro partido que pugna por el mismo espectro electoral, con la consiguiente paralización de esta administración.

No subestimen el poder del funcionario, mientras el político pasa, el funcionario perdura..

Anónimo dijo...

...y eso sin dejar de salir a las tres de la tarde señor hornuez, me pueden poner un mejor ejemplo de economia procesal?