28.7.16

¿Naciones eternas?

Que haya que explicar estas cosas. Leído en Dioses útiles

"Las identidades nacionales no son, pues, eternas. No son hechos naturales, objetivos, estables, como los ríos o las montañas, sino construcciones de carácter contingente que, debido a una confluencia de circunstancias, políticas sobre todo, surgieron en algún momento del pasado [...]  Han tenido vigencia lo largo de un lapso de tiempo más o menos largo y han acabado, o acabarán algún día por desaparecer (pues nada es eterno en la historia, y menos según las identidades colectivas, contra lo que tienden a creer los creyentes o militantes de cualquiera de ellas)." 

Roma locuta, causa finita...

27.7.16

Sabías pañabras

Tengo la manía, que ya habrá observado el desocupado lector, de hablar en general de los colectivos en tercera persona. Al hilo de esto, las sabias palabras de Álvarez Junco en Dioses útiles:

"De ahí mi recelo, también, hacia el uso de la primera persona del plural, o del posesivo nuestro. Acabo de decir que los españoles vivieron repetidos guerras civiles. No he escrito vivimos no sólo porque yo no había nacido, sino también, y sobre todo, porque desconfío de las proyecciones retrospectivas, que son contrarias a esa distancia que un científico debe tomar ante un tema de trabajo y dan lugar, además, a todo tipo de arbitrariedades.  Tampoco diré que los españoles hicimos mal al expulsar a los judíos, al conquistar América o que nuestra decadencia del siglo XVII se debió a… Ni yo ni ninguno de mis posibles lectores vivimos aquellos procesos; ni participamos en la expulsión de los judíos ni sufrimos la decadencia bajo los Austrias menores" 

26.7.16

Desacralizar la nacion

Estoy con Dioses útiles, el último libro de Pepe Álvarez Junco, y su lectura me devuelve a sus clases en la Facultad: buena prosa, ideas claras y un tono didáctico ideal para quien quiera acercarse al poliédrico concepto de la nación. 

Una reflexión de inicio del autor: "Pero, como escribió Jon Juaristi en autodeterminación, ya que los historiadores y los científicos sociales no tenemos fuerza suficiente como para desactivar el potencial destructivo del nacionalismo, nuestro deber es, al menos, desacralizar la nación,  "obligándola a descender del cielo de los mitos"  y sumergiéndola en la temporalidad

24.7.16

Esas cosas que pasan

Una de las cosas más interesantes de la prensa es que te cuenta cosas por las que no has preguntado. La página dos del País, por ejemplo, y su Conversación global. El otro día, el intento de ir acabando con el racismo, que lo hay, en el Magreb, a través del humor

22.7.16

El nacionalismo era esto

Una de las claves para entender el nacionalismo es su odio a la pluralidad. Los nacionalistas, todos, sueñan con patrias homogéneas que les hagan sentir parte de una comunidad en la que todos son una gran familia. Por eso no toleran la heterodoxia. Ni la disidencia. Por eso sueñan con construir espacios monolingües. Por eso algunos de ellos insultan de manera brutal, como le ha pasado a Carles Puyol, al que se sale de su comunidad imaginada.