30.6.16

Élites perezosas

Comiendo el otro día en Madrid. Madrid es la ciudad de las comidas. Todo el mundo come con todo el mundo. Y así nos va, supongo. Me contaba mi interlocutor, venido de la provincia, que el surgimiento de Podemos demuestra que en España más que élites extractivas hemos padecido de élites perezosas: pensaron que estaba todo hecho, que ya no hacía falta leer. Ni aprender. Y olvidaron así que, en la mejor metáfora de Marx, vivimos en un mundo en el que todo lo sólido se desvanece en el aire

29.6.16

Verdades incómodas

La magnífica reflexión de Arcadi Espada, el pasado domingo, día de cita con las urnas. No se la pierda, desocupado lector. 

Sostiene Espada que "El Brexit supondrá, probablemente, la salida de Gran Bretaña de la UE. Y serias perturbaciones económicas. Pero lo más importante es que plantea lo que casi nadie quiere admitir: la crisis de la democracia, dramáticamente a merced de la ignorancia. Llamarle populismo es un eufemismo de una gran delicadeza."

28.6.16

Confianza

Ahora que hablan de las elecciones y demás, es bueno recordar el valor supremo de la confianza. Somos monos que fabulan y que confían. Poco más. Un buen TED para recordar que sin confianza no hay sociedad. 

27.6.16

Qué ganas de verla

Cuento los días para acercarme a ver la exposición del Bosco en el Nacional del Prado. Decía Muñoz Molina el sábado en Babelia

"El Bosco, aunque trabajó a veces para grandes patronos, pertenecía a un mundo relativamente provinciano, a una ciudad próspera pero no hegemónica, a una forma de entender la vida y el oficio de la pintura muy anclada en las tradiciones tardomedievales. Ser pintor no era una elección personal, sino un destino de artesano. Igual que otros nacían en familias de tintoreros o de carpinteros, El Bosco había nacido en una familia de pintores. Su casa y probablemente su taller estaban en la misma plaza en la que se celebraban los mercados. Desde muy pronto perteneció a una de esas fraternidades a la vez cívicas y religiosas que eran uno de los ejes de la vida comunitaria. Y su imaginación y su religiosidad estaban arraigadas en rituales colectivos y sistemas de creencias populares que nos resultan mucho más exóticos porque no han quedado muchos registros de ellos en la tradición cultural: las procesiones en las que se mezclaba lo litúrgico y lo pagano, la poesía oral, las atracciones de feria, los sermones apocalípticos de los predicadores, los desfiles y las máscaras de carnaval, los refranes y dichos, las celebraciones del calendario agrícola, la imaginería de los juegos de naipes, las estampas devotas o grotescas que empezaba a difundir la imprenta."

26.6.16

Imperio y democracia

Una buena lectura la de Manuel Conthe para un domingo en clave electoral. Un Imperio en positivo: desde que leí a Harari entendí que los imperios han sido, a lo largo de la historia, potentes fuerzas uniformizadoras en la sociedad. Ahora por fin tenemos uno con todo lo bueno y sin apenas nada de lo malo.

Domingo electoral decía.  Vamos a ver lo que pasa.

25.6.16

Borrell en plena forma

Llego, a través de Dolça Cataluña y del gran Mique, al resumen del repaso que el catalán José Borrell le pegó el otro día al tal Junqueras en una televisión catalana. Apenas seis minutos sin desperdicio:


24.6.16

Ansiedad y melancolía (y las cosas que hacen que la vida merezca la pena...)

Los melancólicos lunes de Cuartango en El Mundo. Como este último lunes de ceniza. No se lo pierda:

"No es verdad que el dinero dé la felicidad porque la felicidad no existe. No hay nada que nos pueda hacer llevadera la existencia más que la aceptación del propio dolor de vivir, la constatación de que estamos condenados a la aniquilación. Todo acaba siempre mal, la muerte nos espera, pero mientras tanto podemos obtener el consuelo del amor, la amistad y las cosas que hacen que la vida merezca la pena".